POLÍTICA
Hablar de modernidad cuando se ostenta un
aparato gubernamental con las mismas prácticas arcaicas de antaño, resulta
complicado poder aceptar una postura reformista cuando se nos habla de vientos
de modernidad y progreso, cuando sólo tal progresismo únicamente existe en el
discurso oficialista, y no realmente en el terreno de las propuestas e ideas.
Si partimos de una postura socialista,
cualquier iniciativa de reforma en el ámbito laboral, hubiera dado el título de
este texto como: “La populista Reforma Laboral”. Pero como la realidad es
contrataría, entonces llamamos esta disertación como “La plutócrata Reforma
Laboral”.
Lejos de tintes políticos e ideológicos, la tan
polémica reforma laboral que hoy aqueja al pueblo mexicano, ha desatado un
descontento a la iniciativa de Ley, principalmente por la forma, y no tanto por
el contenido. El error mayoritariamente durante muchos años en nuestro país, ha
radicado en el sello personalista y elitista que se le da a las propuestas de
Ley.
Para muestra, el sector empresarial ha
comenzado a impulsar y presionar la aprobación de la Reforma Laboral, siendo
esto válido y aceptable –y de ahí el título a éste texto-, sin embargo se ha
dejado fuera del diálogo a una de las partes directamente involucradas en la
propuesta legislativa, que son los trabajadores.
Dentro de los 14 Principios de la cultura
empresarial de Toyota, existen cuatro categorías que contienen los pilares de
la cultura Toyota. Uno de los cuatro pilares se refiere a la importancia de
“resolver continuamente los problemas de raíz, impulsando el aprendizaje de la
organización”. Dentro de éste pilar, se encuentra el décimo tercer principio de
la filosofía Toyota. “Toma decisiones en consenso lentamente, considerando
concienzudamente todas las opciones, y finalmente; impleméntelas rápidamente”.
Cómo pretender el progreso y la modernidad en
una organización, cuando se aísla de las decisiones el consenso y el diálogo a
la principal parte involucrada de la fuerza de una empresa. Lo mismo para un
Estado, pretender redactar desde el escritorio una Reforma de Ley de la
envergadura que representa para nuestra fuerza laboral generadora de riqueza
para un Estado, es entonces desde su nacimiento una polémica propuesta de Ley,
aún así con las supuestas bondades reformistas.
En el mismo décimo tercer Principio de Toyota
se define Nemawashi como el proceso de debatir los problemas y las soluciones
con todos los afectados, para recoger sus ideas y llegar a un acuerdo sobre el
camino que se va a tomar. Este proceso de consenso, podrá llevar tiempo, pues
ello ayudará a ampliar la búsqueda de soluciones, y una vez tomada la decisión,
el escenario estará listo para tomar una implementación rápida.
Lo anterior no podrá ser llevado a buen
resultado sin antes no haber aplicado el décimo segundo Principio Toyota: ir y
ver por uno mismo para comprender a fondo la situación del problema (genchi
genbutso).
Como lo ha expresado Leopoldo Adolfo Gama García
al titular su columna “El mito del salario de 7 pesos por
hora” publicada
en MANUFACTURA.MX, la Reforma Laboral ha originado la creación de mitos catastróficos;
sin darnos cuenta, que quién o quiénes impulsaron esta iniciativa desde el
escritorio, evitaron dialogar con las principales partes involucradas,
valiéndose de los mismos argumentos huecos, como el que, tantas ideas no
llevarían a nada bueno.
El Apunte
Dialogando con colegas de la empresa,
encontramos aspectos positivos con la nueva iniciativa, sin embargo concluimos
sin llegar a la discusión, que la Reforma Laboral podrá tener en su contenido
matices de modernidad y progreso, pero quienes administrarían dicha Ley,
ostentan todavía visiones de latifundistas
Texto publicado en SDPnoticias.com
http://www.sdpnoticias.com/columnas/2012/10/04/la-plutocrata-reforma-laboral
Cortesía de Jorge Hernández Twitter @jorgekravitz